Antes de invertir en un desarrollo inmobiliario, es fundamental analizar su viabilidad desde una perspectiva integral. Factores normativos, técnicos, financieros y comerciales influyen directamente en el éxito del proyecto. Un estudio de factibilidad bien estructurado permite anticipar riesgos, validar supuestos y tomar decisiones informadas desde las primeras etapas de la inversión.